Nuestra historia
Todo comenzó el 1 de mayo de 1927, cuando mi bisabuelo fundó este taller con la idea de enmarcar obras con dedicación, precisión y respeto por el arte. Desde entonces, cuatro generaciones hemos mantenido viva esa misma pasión.
Con el paso del tiempo, además de enmarcar cuadros, espejos y bastidores, comenzamos a ofrecer obra gráfica y obras originales de artistas, ampliando nuestra propuesta para acercar el arte a más personas. Hoy en día, también contamos con una cuidada selección de láminas decorativas, pensadas para todos los públicos y espacios.

Una imagen de nuestros inicios, cuando la segunda generación continuaba el legado familiar en el mismo taller donde todo comenzó en 1927.
